La Atlántida, es una "Colonia flotante", una "Isla
Viajera". Una especie de gran medusa transparente y blanda, que
se mece encima de las aguas del mar y aprovecha las grandes corrientes
marinas como ayuda a sus desplazamientos; rodeada de un cinturón-atolón
de arrecifes artificiales, también flotantes y blandos, se protege
de las tempestades, defendiendo a sus habitantes de la furia del océano.
Agua, Tierra y Aire. Los tres elementos primordiales de los que está
hecha toda la Naturaleza conforman tanto la fisonomía del hombre
como la de esta ciudad. De una Ciudad que se transforma en Campo; haciéndose
Campo-Ciudad en medio del mar.
Es el mito de la Naturaleza imaginariamente alcanzado. Ya no es el edificio
frente al paisaje, ni el edificio en el paisaje, ni siquiera la visión
de las futuristas imágenes de la megalópolis como fin,
en las que el único paisaje es el edificio. Aquí el edificio
ya no es una "protección" del hombre ante a la naturaleza,
sino todo lo contrario: La Ciudad-Isla fagocita paisaje, y se convierte
ella en Naturaleza, en defensora y regeneradora de la misma, en la que
desde ahora habita el hombre.
A su paso en vez de degradación y residuos La Ciudad deja un
rastro de algas plankton y bancos de peces.
Es la disolución última del “estilo” basado
únicamente en la “forma” como único método
para hacer arquitectura. La “vivienda” es un “territorio”.
El “barrio” es naturaleza - tecnología formando un
único cuerpo. El “edificio” no tiene forma definida,
los manglares flotantes tampoco. Ambos se pueden reconfigurar cuantas
veces sean necesarias sin más que remolcar sus partes de una
zona a otra.
El “edifcio” es ciudad y la ciudad es Naturaleza. Ahora
hay que mirar "dentro" del "edificio" para ver el
paisaje.